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Au pairs: la moneda de dos caras

Irse de au pair es una de las opciones más populares entre aquellos que se van al extranjero y cuyo único objetivo primordial es aprender inglés, sin buscar altos incentivos económicos. Aunque los niños no gusten a todo el mundo, lo único que exige dicho empleo es asumir una parte de la responsabilidad de la familia de acogida para el cuidado infantil y algunas tareas domésticas, una tarea fácil y al alcance de casi todos. Habitualmente, las au pairs- en femenino, ya que son en su mayoría mujeres- además de convivir, comen con la familia y se unen a sus actividades habituales como excursiones y viajes. Pero también disponen de tiempo para si mismas que pueden dedicarlo a salir, estudiar o cualquier actividad que estimen oportuna.

La mayoría de países europeos y varios americanos disponen de agencias en su idioma cuya misión es poner en contacto a las candidatas con las familias según los requisitos que impongan ambas partes, lo que facilita la relación entre personas que no tienen una lengua común. Un trabajo temporal que puede ser la puerta de entrada a otro país para muchos jóvenes que una vez dominan el idioma buscan otro empleo más acorde con sus capacidades y formación.

En Estados Unidos es necesaria la obtención de un visado y la recomendación de un patrocinador para poder realizar este trabajo, utilizando de intermediaria alguna de las catorce agencias aprobadas por el gobierno, las únicas legales. En Europa, gracias al derecho de libre circulación de personas  entre países de la UE no es necesaria la obtención de ningún visado ni permiso de trabajo para marcharse a otro país. Aunque esto agiliza los trámites, muchas veces es un arma de doble filo para aquellos que buscan marcharse de manera rápida y segura.

¿Qué es el Scam? 

El Scam o Advance Fee Fraud (fraude de adelanto) es un término anglosajón que define el timo o estafa a través de internet, mediante contactos con otros usuarios a través de correo electrónico o redes sociales. A través de ella se pide un dinero por adelantado, utilizando una identidad falsa y en ocasiones, suplantando a usuarios o empresas que sí existen realmente y desconocen lo que ocurre.

Ese tipo de estafas están a la orden del día en el mundo au pair. Hay que evitar los trámites o negociaciones por redes sociales ya que la mayoría de estafas se materializan a través de ellas. Existen páginas o agencias donde hacer el trámite para ser au pair con más tranquilidad y con una posibilidad de engaño mucho más reducida. Las páginas fraudulentas suelen ofrecer un salario más alto que la media y un horario reducido, para así llamar la atención con facilidad. Si quieres saber cuántas horas trabajan y qué sueldo es el normal en la región que te interesa puedes consultar blogs de experiencias au pair. A veces piden dinero, número de cuenta bancaria o fotocopia del DNI sin ofrecer ningún tipo de seguridad, apoyados por historias que parecen realistas pero que investigando un poco se desmontan por si solas.

Es importante no mandar nunca dinero por adelantado. Especialmente MoneyGram o Western Union son suficientemente sospechosas como para cortar relaciones con la travel agencie que pida una transferencia mediante ese soporte. Cada au pair paga su propio viaje. Para comprobar la veracidad de la ofertas que ofrece una página web se puede consultar International Au Pair Association (IAPA),  que recoge en su lista de miembros a todas las agencias oficiales autorizadas para poner en contacto au pairs y familias. En caso de sospechar de una familia se puede mandar un mensaje a los gestores de la página para comprobar si existe de verdad.

Aprovechar esta oportunidad sin riesgos es fácil con un poco de atención ¡no te dejes engañar!

 

Irse y no volver (o sí, pero por gusto)

Tener que marcharse de casa obligatoriamente porque no pueden buscarse la vida aquí es el sino de cientos de jóvenes y de otros que no lo son tanto.

El pasado año se superó el 55% de paro juvenil en España y la situación, de momento, no parece mejorar.  Los datos sobre la situación real de la población menor de 25 años son reveladores pero curiosamente, solo una cuarta parte pretende realmente salir del país a buscarse la vida.

La ‘fuga de cerebros‘ hoy día no es un problema. Aunque muchos medios se hacen eco de que la mayoría de los jóvenes tienen como prioridad salir de España en busca de nuevas oportunidades, la realidad refleja que ocho de cada diez no se plantean irse fuera. El miedo, la falta de medios para instalarse en otro país, el desconocimiento de idiomas o la falta de estudios son algunos de los lastres que atan a muchos desempleados a casa, cuando debería ser precisamente aquello que los impulse.

Incluso obviando todas aquellas ventajas secundarias, como conocer de cerca otras culturas y lugares, emigrar es una alternativa bastante práctica. Aprender un idioma sentado en una silla y sin ningún tipo de guía no es precisamente fácil. España, según el informe EPI (English Proficiency Index) elaborado por Education First (EF), se encuentra en uno de los peores puestos a nivel europeo en lo que al inglés se refiere. Es decir, tenemos un conocimiento del idioma muy deficiente en comparación con nuestra futura competencia a la hora de obtener un empleo, nacional o internacional. Marcharse fuera implica verse obligado a hablar al menos ese idioma para suplir las necesidades básicas y aprender otros para situaciones más complejas. Y aunque parezca imposible, aprender (y trabajar) está al alcance de todo aquel que además de querer, lo intente.

Este blog pretende englobar precisamente eso: aquellas alternativas viables para salir de casa y no volver con el rabo entre las piernas, dejando la puerta abierta siempre al regreso a casa con más preparación e incluso con trabajo.