Archivo por días: 16 abril, 2014

¿Saldrá adelante en el mercado “el coche de hidrógeno”? ¿Habrá alguien que lo impida?

Hyundai, el primer coche impulsado con hidrógeno de fabricación en serie.

Hyundai ix35 FCEV, primer coche de hidrógeno de fabricación en serie.

Europa está revolucionada con las pruebas que se están realizando, con respecto a los “coches de hidrógeno”. En las últimas semanas no hay ni un solo diario francés que no hable de este avance industrial ya que 5 fabricantes de coches, junto a proveedores de hidrógeno, han firmado un proyecto panaerupeo para fabricar coches cuya movilidad es producida por la combustión de hidrógeno. También se encuentran ejemplos de motores a partir de hidrocarburos extraídos del agua de mar. Según informaba diariosur, la marina de los EE.UU. también está investigando en estos proyectos. Pretenden reemplazar el petróleo por ese tipo de combustible para hacer sus flotas independientes de los petroleros.

Parece que estamos acudiendo a una revolución en combustión que acabaría con la contaminación causada por los automóviles. Quizás. Pero si esa revolución no ha llegado antes es porque algunos no han querido que llegara. Famosos son los casos de proyectos revolucionarios como éstos o de automóviles eléctricos que han sido comprados por las grandes petrolíferas para que no vieran la luz nunca.

En este caso, en el de motores que funcionan a partir de agua, hay una larga lista de inventores que comienza hace muchos años. Para buscar entre los más antiguos no hay necesidad de salir de España. En 1970 el inventor extremeño Arturo Estévez Varela condujo en Sevilla (ante notario) una motocicleta con un depósito de agua, al que añadía boro. El combustible utilizado era el hidrógeno.

Este inventor cedió gratuitamente la patente del motor al Estado “para el beneficio de todos los españoles”. Y no hubo más noticias sobre este motor. Puede ser que esta patente intercediera en los planes de altos cargos o de empresarios. También puede ser que el proyecto tuviera alguna laguna y no fuera del todo bueno para su aplicación a los automóviles. No se sabe. Pero lo que está claro es que estos proyectos acabarían con el gran consumo del combustible, y con ello un gran negocio.

Un ejemplo más dramático en el que “la mano negra” intercede en estos planes fue la muerte de Stanley Meyer. Que con 57 años, mientras comía en un restaurante con su familia, se levantó gritando que lo habían envenenado. Corrió hacia su coche pero cayó muerto antes. El informe forense reveló que había muerto de aneurisma (que puede ser provocado por envenenamiento).

Este inventor norteamericano colocó un motor en un coche al que le añadía agua del grifo. No tenía necesidad de volver añadir agua ya que el vapor que salía por el tubo de escape era utilizado de nuevo. En el año 1985 compitió en una carrera en Australia, mostrando cómo funcionaba su invento.

Como dice el escritor, periodista e inventor Alberto Vázquez Figueroa“Cuándo tengas un invento revolucionario, antes de mirar a quién beneficia, permanece atento al poder que tiene aquel al que perjudica”.

 

Vídeo sobre Arturo Estévez Varela: https://www.youtube.com/watch?v=ThxPBj-5C0U

Lorenzo Rubio Espinosa | @Lorenzo_Rubioo