Decae el cine con subtítulos en Estados Unidos

Hace unas semanas, el crítico Scott Foundas publicaba un artículo en Variety donde aseguraba que el público estadounidense estaba más contento que nunca con los subtítulos. Ahora, Anthony Kaufman le ha respondido en Indiwire, argumentando que los estadounidenses están dando la espalda al cine extranjero.

El periodista pone como prueba el Top5 de estrenos no ingleses en Estados Unidos, que ha decaído más de un 60% en los últimos siete años, pasando de una recaudación conjunta de 38 millones de dólares en 2007, a 15 en 2013, según datos de boxofficemojo.es recogidos por el autor.

Otra prueba aportada por Kaufman es Pedro Almodóvar, quien con Volver (2006) logró recaudar en Estados Unidos 13 millones de dólares, pero que con su última película, Los amantes pasajeros solo logró ganar uno. A esto también habría que añadir que muchos directores no nativos, como Guillermo del Toro, han decidido pasarse al otro bando y han comenzado a rodar películas en inglés.

Para Anthony, la desaparición de grandes nombres como Miramax, uno de los principales impulsores de cine extranjero, o la pérdida de fuerza de The Weinstein Company, son fundamentales para entender esta disminución del apoyo a la versión original.

Otro de los motivos que podría explicar esto sería el cambio que ha introducido la Academia de las Artes y las Ciencias para votar por la Mejor película de habla no inglesa. Ahora, la ganadora es elegida por todos los miembros, lo que hace que generalmente sea la cinta más popular la que resulte elegida, dejando sin premio a un sinfín de títulos más pequeños.

Video On Demand y Netflix

Las nuevas plataformas VOD, y entre ellas Netflix, son uno de los puntos a los que Kaufman dedica más tiempo.

Cuando surgieron estos servicios se pensaba que competirían con el cine convencional en cuanto a ingresos y espectadores, pero la práctica ha demostrado que las películas que más se consumen por estas vías, son siempre títulos ya estrenados y que gozan de buena fama. Generalmente, la mayoría del dinero recaudado procede del cine.

Reed Hastings, cofundador de Netflix. Fuente: Indiewire

Reed Hastings, cofundador de Netflix. Fuente: Indiewire

Además no todos los títulos están en Netflix, muchos se quedan en plataformas parecidas pero con un alcance mucho menor como podrían ser MUBI o Fandor, lo que supone una fragmentación de un público y unos ingresos ya de por sí escasos.

Pero la empresa fundada por Reed Hastings y Marc Randolph no es la única que menciona el autor en su artículo. Grandes compañías como Apple o Amazon también ofrecen este tipo de servicios, pero sus usuarios son demasiado bajos en comparación con Netflix. Además caen en el mismo problema que esta, pues entre las 240 películas extranjeras más vistas en iTunes se encuentran Amelie (Jean-Pierre Jeunet, 2001) o Los siete samuráis (Akira Kurosawa, 1954).

La televisión

Kaufman coincide con su compañero Foundas al considerar que la televisión podría ser la clave para solucionar el problema de los subtítulos, puesto que en los últimos años, están llegando producciones europeas como Spiral (Francia) o Borgen (Dinamarca) que tienen buena acogida entre el público estadounidense.

A raíz de esto, no estaría mal recordar lo que ocurrió cuando Canal+ decidió emitir Juego de Tronos en versión original: las redes sociales se llenaron de mensajes protestando por esta decisión, no entendían que en España se emitiese un episodio en inglés. Visto así, el caso de Estados Unidos tampoco es tan grave.