Hasta pronto

Aquí se acaba la aventura con la que tanto he aprendido a lo largo de este mes. Durante estos 30 días he procurado hacerlo lo mejor que he podido, poniéndole todas mis ganas e ilusión. Simplemente espero que hayan disfrutado mucho, o que al menos estas palabras hayan logrado originar un poquito de debate y reflexión sobre este aparato al que pasamos tantas horas pegados. Por todo ello y por tomarse la molestia de leerlas, MUCHÍSIMAS GRACIAS. Esto no es un adiós, sino un HASTA PRONTO ;)

Fuente: Propia

Fuente: Propia

Cerrado por vacaciones

Comienzan los cambios de la parrilla previos a los meses de verano. Como cada año, las teles preparan los últimos ajustes para cerrar una temporada que no ha estado exenta de éxitos. Los partidos de la Champions, la famosa serie El tiempo entre costuras o la revolucionaria El Príncipe, han sido algunos de los contenidos más vistos en los últimos meses.

Toca ahora sellar esta etapa y marcharse de vacaciones. Series que finalizan, como Aída de Telecinco, y otras que comienzan a lo largo de esta semana, como Sin identidad de Antena 3 o Avenida Brasil de Cuatro. Y es que las programaciones de verano se caracterizan siempre por ser de las más ‘lights’ del año. El ‘cajón desastre’ donde van colocados programas y espacios considerados ‘de segunda’, que no pueden competir (ni les dejan) con los índices de audiencia de invierno y de primavera.

Claro que también hay que ceñirse a la realidad: precisamente estos índices en verano es cuando más bajan. Y tampoco viene mal que la televisión le dé un respiro al público para que se puedan marchar de vacaciones sin miedo a perderse su serie favorita.

En cualquier caso, los espectadores que se queden en casa tendrán que conformarse con este vacío televisivo sin más. Eso sí, después de que se termine el Mundial de fútbol de Brasil. Porque, como ya sabemos, mientras esté este deporte en antena, que se quite todo lo demás.

gol-television-copa-del-mundo-brasil

Logo del Mundial de Fútbol de Brasil 2014 | Fuente: Gol TV

tv_beach

Televisión en la playa | Fuente: Vayatele.com

Unos tanto y otros tan poco

Hay series que no se van de la parrilla ni con el aguarrás más fuerte que haya. Y sin embargo, sin saber por qué, hay otras que nos gustaría que no desapareciesen nunca; pero lo hacen.

La política de mantenimiento de los espacios televisivos es todo un misterio. Tenemos concursos que llevan 14 años en pantalla, como Gran hermano, cada año más escandaloso. Series que llevan casi el mismo tiempo aunque ya no tengan la misma gracia, como Cuéntame cómo pasó, que lleva desde el 2001 emitiéndose de forma imparable. O las reposiciones de éstas, como la de Aquí no hay quien viva, que fue buena en su momento pero que 11 años después una ya se sabe cada diálogo de memoria. Y no es lo suyo.

Mientras que, por otro lado, series que aparentemente funcionan (que tienen buenos índices de audiencia), de repente las cadenas las liquidan a la desesperada y las dan por cerradas. Algo que da pie a multitud de quejas de los fans que sí la veían, que tienen que aguantar que les ninguneen con finales que no entienden ni ellos. Por ejemplo, Antena 3 acostumbra mucho a ello, como el polémico final que le dio a El barco o el insípido de Luna, el misterio de Calenda.

Y no sólo lo hacen con las ficciones nacionales, sino también con las extranjeras. El desplazamiento de Downton Abbey a Nova, cadena secundaria de Atresmedia, ha sido bastante criticado. Al igual que el desastre que hicieron ya el año pasado con la segunda temporada de Once upon a time (Érase una vez), cambiándola de horario cada vez más tarde (hasta las 2 y las 3 de la mañana), en una forma descarada de quitársela del medio. Dos series que en su país fueron un auténtico bombazo y que aquí tampoco tuvieron tan mala audiencia.

Ni es bueno alargar un formato demasiado, ni se entiende que se corte por lo sano cuando está teniendo éxito. O tós moros, o tós cristianos.

Los Alcántara, protagonistas de 'Cuéntame cómo pasó' (La 1) | Fuente: RTVE.es

Los Alcántara, protagonistas de ‘Cuéntame cómo pasó’ (La 1) | Fuente: RTVE.es

Reflexión una vez por semana

Después de las tardes aburridas con extrañas películas y multitud de reposiciones, por la noche el domingo se convierte en reflexión. Una vez a la semana vemos en la tele formatos que incitan al ciudadano a pensar.

Salvados, El Objetivo, Viajando con Chester, Cuarto Milenio… y ahora Millenium, en la 2. Cada uno en su línea, se dedica a analizar problemas actuales de la sociedad o interrogantes de los que la gente quiere saber respuestas. Todo junto con la atmósfera nocturna que ayuda a que el espectador se plantee bastantes cosas. Formatos que son necesarios para que la población siga pudiendo opinar con claridad sobre ciertos aspectos y que, cuando se hacen bien, obtienen considerables datos de audiencia.

Sin embargo, parece que el resto de la semana no se piensa, que ya no es necesaria ninguna reflexión, como si ya no hubiese ninguna inquietud que satisfacer. Los programas desaparecen de la parrilla para dar paso a otros que, como mínimo, no son ni tan educativos ni tan necesarios. O ya me dirán ustedes si hay punto de comparación entre un capítulo de El Objetivo, que analiza un aspecto con multitud de datos y perspectivas; y uno del Sálvame Deluxe de los viernes (después de un mes ya tenía que nombrarlo) que, directamente, no se sabe muy bien a lo que se dedica, más allá que de escandalizar para conseguir audiencia fácil y rápida.

Espero que la moda de estos programas, que no han hecho más que trasladar a la tele el puro periodismo de interpretación y análisis, que ya era hora, se convierta en una tendencia permanente en nuestras programaciones y podamos hablar de más nacimientos como el de Millenium.

Ramón Colom y Carmen González-Llanos serán los presentadores de 'Millenium' en La 2 | Fuente: El País

Ramón Colom y Carmen González-Llanos serán los presentadores de ‘Millenium’ en La 2 | Fuente: El País

Euro…¿qué?

Otro año más llegó la noche del espectáculo televisivo por excelencia. Ése del amiguismo entre países y de los personajes más extravagantes del continente. Sí, hablo del Festival de Eurovisión, que cada año nos deleita con disfraces, fuegos artificiales y bailarines disparatados; de todo menos canciones que merezcan la pena.

Un show que cada vez sigue menos gente aquí en España. Y no es para menos. Porque entre tanto voto vecino este país no gana ni aún trucando el sistema operativo del resto. Y eso que este año la cosa no estuvo tan mal. Sorprendentemente la gala dio bastante buen nivel además de espectáculo. Y la representante española, Ruth Lorenzo, no fue para menos tampoco, aunque sigamos teniéndonos que conformar con un décimo puesto, el mismo que Pastora Soler hace dos años.

Una pena que las ediciones pasadas hayan hecho que el público pierda casi todo el interés. Algo que se comprueba fácilmente viendo que TVE le dedicó dos horas de programación especial (una previa y otra después), cuando hace años le dedicaba cinco.

Y ¿qué me decís de los “oit points” de Carolina Casado? Desde luego así cómo nos van a tomar en serio… Único país que dio la nota (y nunca mejor dicho) con un inglés patético.

En definitiva un certamen que se cierra un año más, pasando más bien de puntillas por la parrilla actual de la tele. Quizá dentro de unos años, los eurofans tengan que verlo en Internet como ocurre con la gala de los Óscar, pero sin tanta repercusión al día siguiente.

La ganadora del Festival, Conchita Wurst | Fuente: SUR.es

La ganadora del Festival, Conchita Wurst | Fuente: SUR.es

Carolina Casado dando los "oit points" de España | Fuente: YouTube

Carolina Casado dando los “oit points” de España | Fuente: YouTube

 

Españolizar lo americano

Por fin una serie española logra que los americanos se fijen en ella y no al revés. Los misterios de Laura de La 1, tendrá su propia versión estadounidense emitida en la cadena NBC. Es la muestra de que, con ganas y con el apoyo de los directivos (económico fundamentalmente), en España también se pueden hacer series que triunfen aunque sea un poquito.

Y es que desde que se pusieran de moda los formatos de fuera, la tele se ha llenado de productos extranjeros, en su mayoría americanos; y es mucha la audiencia que incluso desprecia la producción propia de este país (que tampoco era gran cosa, todo hay que decirlo). La programación comenzó a llenarse de Sin rastro, 24, Numbers, Bones… Y cuando algo sobresalía enseguida escuchábamos la frase: “¡no parece española!”, como si eso ya significase sinónimo de calidad.

Pero, por suerte, estamos aprendiendo que también se pueden realizar buenas series en España y parece que la cosa va progresando. Algunas, como El tiempo entre costuras, Los Serrano o la última de Telecinco, El Príncipe, han logrado ser todo un bombazo. Ya era hora de que le tocase también a la pública, a la que apenas se le ha reconocido el mérito de sus producciones, excepto la de Cuéntame, con la que a este paso veremos a los Alcántara en la crisis económica actual y con tablets y ordenadores.

De momento TVE no ha renovado las aventuras de la detective Laura Lebrel. Veremos a ver qué ocurre tras saber que fuera de España sí que la valoran.

Actriz que interpretará a Laura Lebrel en la versión americana de 'Los misterios de Laura' | Fuente: SUR.es

Actriz que interpretará a Laura Lebrel en la versión americana de ‘Los misterios de Laura’ | Fuente: SUR.es

#TTv

“¡Somos trending topic!” Es el grito que esperan escuchar hoy en día los directivos de televisión en sus programas o series. Casi más que el de “somos líderes de audiencia”.

Y es que la preocupación por saber en todo momento lo que está ocurriendo en las redes sociales a veces puede rozar lo absurdo. Una supuesta democratización de los contenidos porque “todo el mundo puede opinar”. Aunque luego la realidad sea otra más bien distinta.

Cada vez vemos más espacios televisivos coronados con un hashtag creado especialmente para la ocasión. Algo que, sinceramente, me parece una buena idea para difundir los contenidos vía web y que llegue a un público más amplio. Pero si se hace bien. Porque la adaptación a los nuevos tiempos ha llegado un poco a trompicones, con presentadores que no saben nada del mundo ‘tuitero’ o de lo que significa ser trending topic (y no hablemos ya de los que no saben ni pronunciarlo). Sin contar que, muchas veces, están más pendientes de este mundillo que de su propio programa, corriendo el riesgo de descuidar los contenidos y dando por hecho que todos los espectadores están en la red. Y no, no es así.

Pero además de este interés desmedido por el universo virtual, también parece casi obligatorio comentarlo en directo. Gritarlo a los cuatro vientos. Pero ¡ojo! ¡Sólo si es bueno! No se admiten quejas ni sugerencias del espectador, eso no es cool. Tan sólo halagos y fenómenos masivos de Internet que muchas veces no se saben ni a qué vienen.

En definitiva una modernización a destiempo y desesperada, en la que intentan atraer a un público que apenas ve la tele mientras que pierden al que le sigue desde su sofá. No se puede empezar la casa por el tejado. De toda la vida.

Antena 3 presume de que  su programa 'Espejo Público' sea Trending Topic | Fuente: Antena 3

Antena 3 presume de que su programa ‘Espejo Público’ sea Trending Topic | Fuente: Antena 3

Aburrida el domingo a las 4

Las programaciones de los fines de semana dejan mucho que desear. Y eso lo sabemos todos. Vale que a lo mejor la gente aprovecha estos días para salir, viajar, leer o hacer reformas en casa. Pero también los hay que es el único día en el que pueden sentarse un par de horas a ver la tele y a descansar. Quizá las cadenas deberían esforzarse un poquillo más en estos contenidos.

Los fines de semana es cuando vemos siempre las reposiciones de tooodos los programas, series y concursos de la semana. Además de otros tantos que vienen de fuera o de hace más de cinco años, como cuando repusieron al completo la serie Un paso adelante de Antena 3 o la famosa familia de Los Serrano de Telecinco.

Y ¿qué me dicen de esas “maravillosas” películas que emite Antena 3 los sábados y los domingos por la tarde? Esas tan alegres con las que te ríes tanto y que estás deseando sentarte a ver después de trabajar toda la semana (nótese la ironía, por supuesto). Que además todas se llaman igual, tienen menos imaginación que una piedra: Secuestrada, Desaparecida, Asesinato en no sé dónde, El crimen de no sé cuál, Mentiras de tal… Y así. Comedias geniales para ver en familia. Sí señor. Y nótese la ironía, de nuevo.

Está claro que si tratas de pasar el fin de semana en casa animado, no será gracias a la televisión, porque desde luego en las mesas de los editores sólo falta que veamos pasar la bola típica del desierto. Eso de tener ocurrencias nuevas… como que no. Estresar no se estresan.

Fotograma de una de las películas de Antena 3 'El asesino de la luna de piel' | Fuente: Tutele

Fotograma de una de las películas de Antena 3 ‘El asesino de la luna de piel’ | Fuente: Tutele

¡Ese niño es mío!

Ya sabemos donde están los niños pequeños en vez de ir al parque a jugar como se hacía antaño. Y no, no me refiero a que estén en casa con la Play, el móvil, el ordenador… que también. Sino que hablo esta vez de los platós de televisión. Allí es donde están la mitad de los niños de España hoy en día. Realizando uno de los tropecientos mil castings que las teles estrenan para sus concursos.

Y es que las cadenas de televisión no sólo se encaprichan de los programas habituales de su competencia. Ahora está también de moda tener su propia versión infantil de dichos espacios. Pobre del canal que no lo haga; pues corre el riesgo de que su formato estrella ya no se valore igual si no arrampla con los niños para demostrarlo.

El especial MasterChef Junior de la 1 fue el que abrió la veda a esta “obsesión infantil”, logrando un 21,7% de audiencia en las vacaciones navideñas. Telecinco no tardó en “antojarse” y a primeros de febrero  sacó la versión Kids de su concurso musical de La Voz, que consiguió un 31,6% de share y una pila de “monstros” y “monstras” para poder “explotar”.

Esta semana hemos conocido el de Atresmedia; que, por supuesto, no podía quedarse atrás en esta moda y en verano comenzará a grabar la versión infantil de su tv show de moda, Tu cara me suena. Pero que pasará a llamarse Tu carita me suena y en el que los famosos ex concursantes serán quienes los apadrinen.

Al final con tanto niño en los platós van a terminar dejando las calles desiertas. Que sí, que es muy bonito un programa con niños, que es lindo ver la inocencia y la ricura que tienen. Pero precisamente el encanto está en verles siendo lo que son: niños. Y con tanta saturación corren el riesgo de dejar de serlo.

Ganadora de 'La Voz Kids', María Parrado. | Fuente: El País

Ganadora de ‘La Voz Kids’, María Parrado. | Fuente: El País

Culo veo culo quiero

Como si del Día de la Marmota se tratara, una y otra vez vemos programas repetidos en los canales de televisión. Aquí la imaginación brilla por su ausencia; en una forma de hacer tele que se basa más en ver lo que hace el de al lado e imitarlo, que en crear contenidos propios y originales.

Ayer Telecinco inauguró su segunda temporada de ¡Mira quién salta!, un programa que nació el año pasado en cuanto se supo que Antena 3 estrenaría el formato de Splash!, que tanto había funcionado en el extranjero. Pero es que, además, la de Atresmedia ha anunciado hoy un nuevo fichaje para el jurado de la segunda temporada de Top Chef, un concurso de cocina que comenzó también el año pasado para hacerle frente al MasterChef de la 1 (otro tv show importado). Y así toda una maraña de semi-plagios encubiertos, uno tras otro.

El caso es que ninguna cadena puede resistirse a mirar de reojo al de al lado. Y al hacerlo, se encaprichan sin remedio de lo que el otro emite, calcándolo a la perfección como los ‘gamberretes’ del cole con el ‘empollón’ de su clase, sin cuestionarse siquiera la calidad de lo que copian. Eso no importa. Sólo satisfacen el antojo de tener casi la misma programación en una lucha desesperada por quitarse la audiencia.

Concursantes de la segunda temporada de '¡Mira quién salta!' | Fuente: SUR.es

Concursantes de la segunda temporada de ‘¡Mira quién salta!’ | Fuente: SUR.es